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Conclusiones Café-coloquio 7. Por Javier Valbuena, 2

“A partir de estas preguntas, se debatió acerca de si las infraestructuras culturales respondían a una política cultural. Se comentó que los políticos demandan bibliotecas sin tener en cuenta un proyecto cultural, por lo que el resultado es de un excesivo gasto en continentes sin contenido. No se puede hacer frente al contenido: inversión en fondos, en personal, en actividades, quedándose los centros culturales sin explotar, porque no hay recursos para ello.

Una de las causas por lo que esto sucede es que el gestor cultural no interviene en los procesos de diseño. No tiene peso en la realización del proyecto: ¿no se le tiene en cuenta por parte de arquitectos y políticos? ¿O se trata de una falta de iniciativa a la hora de presentar propuestas, sentándose a trabajar con los arquitectos? Se nombra como ejemplo de buenas prácticas en la creación de infraestructuras culturales basadas en un proyecto cultural, a la Biblioteca Pública Municipal de Peñaranda de Bracamonte, el proyecto de AlhóndigaBilbao, que aspira a ser un centro de referencia para el desarrollo y difusión de la cultura urbana, la actualidad, las nuevas tendencias y la salud o el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad, MUVIN de Valencia, donde existe un proyecto museográfico y museológico antes de concebirse el edificio por el arquitecto.

Otro problema es el no tener en cuenta los estudios de usuarios para una construcción planificada de instalaciones. Existe muy poca bibliografía al respecto, aunque sí hay una publicación de la FEMP acerca del equipamiento de pequeños espacios, la Guía de estándares de los Equipamientos Culturales en España, en la que se incide en la necesidad de la firma del profesional para la aprobación del proyecto. Otro ejemplo de buenas prácticas al respecto es la existencia de un arquitecto de bibliotecas en la Diputación de Barcelona desde los años 80.

Por lo general, no se tiene en cuenta a los creadores a la hora de construir las infraestructuras. Sería conveniente estar al corriente de las nuevas tendencias artísticas para que el espacio se convierta un escaparate de las mismas. La creación puede incidir en la modificación de las infraestructuras, por eso hay que estar atento a lo nuevo.

Por otra parte, tendríamos que estar atentos a los nuevos espacios virtuales que se crean al margen de la oferta institucional. Por lo general, no se ofrecen espacios web desde la Biblioteca Pública.

Unas reflexiones finales:

Las políticas culturales, los profesionales, los creadores y los espacios virtuales condicionan la infraestructura. Actualmente, vamos por detrás de la innovación. Ha sido Google el primero en hacer una biblioteca virtual, esa iniciativa no ha partido de las bibliotecas.

Las infraestructuras influirán en el futuro. Hay que orientarlas a las nuevas generaciones. ¿En qué forma dialogan lo físico y lo virtual?”.

Este capítulo puede dar pie a múltiples anécdotas que hemos sufrido como bibliotecarios y gestores culturales relacionadas con las infraestructuras en las que trabajamos. Os animamos a contar algunas a través de este blog.
Bibliografía, para seguir debatiendo y planteándonos preguntas:

FEMP: Guía de estándares de los Equipamientos Culturales en España, 2009.

López de Aguileta, Iñaki. Cultura y ciudad. Manual de política cultural municipal. Gijón, Ediciones Trea, 2000. El capítulo Equipamientos para la acción cultural.

Miralles i Ventimilla, Eduard, y Saboya Costa, Montserrat. Aproximaciones a la proximidad. Tipología y trayectorias de los equipamientos en Europa y en España; en J.L. PÉREZ GÓMEZ (dir.): Centros cívicos y servicios de proximidad (1ª Jornadas sobre centros cívicos y servicios de proximidad. Vitoria-Gasteiz, 17-19 mayo de 2000), Vitoria-Gasteiz, Xabide, 2000.

Palacios Gómez, José Luis. Gestión de equipamientos socioculturales. Comunidad de Madrid, Dirección General de Cooperación con la Administración Local, 1994.

Roselló Cerezuela, David. Diseño y evaluación de proyectos culturales. Ariel, 2004.

Entradas Recientes

Conclusiones Café-coloquio 7. Por Javier Valbuena, I

 La mesa trató el tema Equipamientos culturales/Reinvención de los espacios y fue moderada por Javier Valbuena, Director del Centro de Desarrollo Sociocultural de Peñaranda, de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, que inició el café con  este texto de David H. Montesinos:

 ”Los espacios convencionales para el consumo cultural se cuestionan sus usos. Desde los centros cívicos de proximidad hasta los grandes museos, se mueven entre la obsolescencia y la heterodoxia de sus nuevos contenidos. Un nuevo territorio virtual aparece con fuerza y se convierte en competidor emergente e imparable de los espacios físicos. Las fronteras temporales, temáticas o sectoriales se resquebrajan. Un nuevo tiempo de infraestructuras culturales, tangibles o intangibles se avecina. Los públicos de la cultura, por su parte, se mueven entre ser protagonistas y agentes del cambio, no siempre de manera consciente, o ser sujetos pasivos que aceptan sin comprender los nuevos tiempos. Impaciencia, ansiedad, deseos de nuevas ofertas y deslumbramiento ante lo nuevo. El modelo y la calidad del consumo cultural están en juego.” Espacios híbridos, nuevos territorios. La reinvención de los centros y espacios culturales, por David H. Montesinos

cafe7 Al hilo de esta realidad descrita por Montesinos, Javier Valbuena planteó a los componentes de la mesa las siguientes preguntas para iniciar el coloquio:

 ”La no existencia de una regulación de competencias en materia de cultura en los diferentes niveles de administración, ¿ha dificultado la planificación en materia de equipamientos culturales?

 ¿Las infraestructuras culturales están enmarcadas dentro de la política cultural del municipio?

 ¿Quién toma la decisión de la construcción de equipamientos culturales?

 La decisión sobre las infraestructuras de difusión de las artes ¿tiene en cuenta la evolución  de la creación y el mestizaje entre los diferentes lenguajes artísticos?, esto es, ¿se tienen en cuenta a los creadores?

 Los gestores culturales y bibliotecarios, ¿participan en la definición de las características y usos de los contenedores culturales?

 La falta de claridad en el perfil profesional de los gestores culturales, y su peso en las administraciones, ¿dificultan su papel activo en la valoración de los equipamientos culturales y que pueda estar considerado (a efectos de validación del proyecto) en el mismo rango que un arquitecto?

 ¿Se ha tenido en cuenta la sostenibilidad  y la funcionalidad de los edificios o ha primado el brillo de las inauguraciones con arquitectos de postín, ligado a eventos o conmemoraciones o a regeneraciones urbanísticas o de recuperación del patrimonio?

 ¿Es necesario orientar a las administraciones locales en la definición de estándares de equipamientos culturales para evitar decisiones erróneas tanto en el tamaño como en el uso?

 Dado los cambios que se van a producir según comenta el texto de David H. Montesinos, ¿cómo se puede orientar en el futuro la planificación de equipamientos culturales?”

 

 

Conclusiones Café-coloquio 6. Por Araceli Corbo

cafe6_21“En la mesa 6 del café-coloquio celebrado el viernes, 19 de septiembre, tratamos: El diseño de proyectos/Marketing cultural, centrándonos fundamentalmente en estos puntos:

1. ¿Cómo promocionar la actividad o programa cultural que estamos desarrollando en nuestras bibliotecas?

Estuvimos de acuerdo en que salir en prensa nos beneficia y planteamos la posible manera de llegar a ella. Además, hablamos de experiencias en cuanto a la difusión que habían tenido algunas de nuestras convocatorias.

Para llegar a la prensa y a la promoción de nuestras actividades, comentamos que podíamos hacerlo, bien a través del departamento de prensa de nuestra institución o área, lanzando la actividad como un gran evento, etc. Planteamos si la edición de carteles y folletos podría ser útil para atraer al público o el boca a boca era el sistema que mejor funcionaba. También se citó el posible miedo de “morir de éxito”. ¿?!

2. ¿Diseñamos las actividades sin contar con el público o preguntamos al mismo qué le gustaría realizar y/o que le ofreciéramos?

Estuvimos de acuerdo en que el diálogo con el público es fundamental, con asociaciones, con nuestros usuarios, etc. Esto nos daría buenos resultados y nos garantizaríamos la asistencia a las actividades.

Por parte de Hilario Hernández, tuvimos sobre la mesa datos estadísticos y resultados de evaluaciones sobre las actividades culturales en las bibliotecas públicas. El compañero de Badajoz, reflexionó sobre el tema según sus experiencias, al igual que lo hicieron el resto de los/las componentes de la mesa.”

Conclusiones Café-coloquio 6. Por David Roselló

  1. cafe6Continuamos transcribiendo las conclusiones de los distintas mesas que albergaron los siete Cafés-coloquios del curso.

La mesa número 6, dedicada a debatir sobre Diseño de proyectos y Marketing Cultural, contó con dos moderadores, David Roselló se encargó de guíar las conversaciones el jueves 17 de septiembre y el viernes 18, Araceli Corbo hizo lo propio.

“Estas son las cuestiones tratadas el jueves, 17 de septiembre:  

  • Necesidades de las bibliotecas, sin olvidar que las bibliotecas especializadas se dirigen a un público concreto pero que se pueden hacer campañas de marketing y proyectos culturales igual que en el resto de bibliotecas públicas. En las bibliotecas especializadas se tiene una tendencia a no valorar lo que se posee, cometiendo un grave error ya que suele haber documentos muy valiosos como en el caso concreto de la Biblioteca Diocesana de Córdoba como nos contó Inmaculada, su responsable.
  •  Formas de hacer marketing. Hay varias formas de hacer marketing y se puede ir más allá de los carteles, folletos y marcapáginas. Un Plan de Fomento de Lectura, una memoria anual, los cuentacuentos, los clubs de lectura, una visita guiada o la Feria del libro … son otras formas de hacer marketing.
  • Sabemos que con el marketing llegamos a una primera franja de público, pero la dificultad que a todos se nos planteaba era cómo llegar al público no lector o a aquel que no asiste a exposiciones ni a conciertos. Todos sabemos que las herramientas habituales de marketing nos permiten llegar a ese primer público pero ¿qué pasa con el resto? Cooperar con otras instituciones y con los colegios y que sin duda hay otros “instrumentos más educativos”.
  • Diseño de un proyecto, al diseñar un proyecto cultural, no tenemos que centrarlo en la acción de asistir al concierto o teatro, tenemos que ir más allá, de manera que hay que “educar” cómo decíamos en el punto anterior y enseñar a valorar la cultura.
  • La biblioteca pública debe ser un centro cultural para conseguirlo debemos tener equipamiento adecuado, cambiar la actitud de las personas y de los profesionales y trabajar en torno a un plan estratégico para realizar un buen trabajo y conseguir los objetivos fijados.
  • Los ambientes y espacios definen mucho el tipo de usuario que acude, por eso hay que intentar hacerlo accesible al mayor número de gente, está claro que cuanto más agradable sea el ambiente, mayor número de personas acudirá. Se habló de las librerías-cafeterías y de por qué no bibliotecas-cafeterías como una buena opción para atraer más usuarios.

 La consigna sería: cruzar todas las áreas y trabajar de forma cooperativa.”

Conclusiones Café-coloquio 5. Por Emilia Salas

La mesa número 5 acogió el tema Participación ciudadana. La formación de públicos, y estas fueron algunas de sus reflexiones:

cafe5“La formación de públicos (entendida como el fomento del acercamiento a todas las manifestaciones culturales, desarrollo del sentido crítico, la reflexión y el disfrute de la cultura)  empieza a temprana edad y la cultura y el gusto por ella se despierta en la familia; desde las instituciones culturales hemos de tratar de educar el gusto, pero hay que tener cuidado para no caer en propuestas excesivamente didácticas y paternalistas. Ofrecer todos los recursos disponibles para los ciudadanos para lograr una sociedad cada vez más exigente y crítica.

1. Para llegar a nuevos públicos se hace necesario conocer sus demandas. Hay que lograr la identificación con ellos, que se sientan representados y que se establezca un vínculo.

2. La participación del ciudadano en las propuestas culturales se logrará a través de la cooperación, la participación real y la responsabilidad en la programación de las actividades.

3. Se concibe  la cultura como un acontecimiento social pero hay que desacralizar los espacios para que no impongan y ahuyenten al público. Hay que trabajar para cambiar la visión elitista que se tiene de algunas manifestaciones culturales.

4. Se constata la necesidad de participar de planes estratégicos comunes, trabajar en red y crear sinergias entre instituciones culturales y con el público.

5. Es necesario fomentar el ocio alternativo entre los jóvenes, creando espacios para ellos en los que estar, crear, participar: escenarios de proximidad. Hay una falta de espacios en los que estar sin consumir.

6. ¿Qué barreras puede encontrar el público? Problemas de movilidad, precios altos de las actividades, incompatibilidad de horarios, falta de motivación…

7. A la hora de plantear actividades que incidan en la formación de públicos se plantea la conveniencia o no de que sean específicamente diseñadas para este fin o trabajar sobre la oferta real ya existente. Un ejemplo sería “El Conciertazo”, programa de RTVE dirigido a la educación musical.

8. Se constata la influencia de los medios de comunicación en la formación de públicos y como elemento de socialización; además resalta el papel dinamizador que pueden tener las TIC, al proporcionar más canales de participación: foros, blogs, comentarios, etc.”